domingo, 8 de marzo de 2009

LAS COMIDAS DE LOS ROMANOS

Ientaculum: equivaldría a nuestro desayuno (7 u 8 h), basado en queso,
leche y pan untado con aceite, ajo y sal o remojado en vino.
A veces se tomaba miel, queso, higos, huevos, fruta fresca o seca, uva,
dátiles, olivas adobadas,...
Al desarrollarse la pastelería, se desayunaba unos bizcochos con vino de
pasas. Los niños llevaban este dulce a la escuela.
Prandium: tentempié al medio día, compuesto de pan, carne fría, verduras,
pescados, huevos y frutas. Se comía de pie, frío y muy rápido.
• Frente a estas dos comidas tan ligeras y poco alimenticias, encontramos la
comida fuerte del día llamada Cena, llevada a cabo a la hora octava o nona
del día (14 ó 15 h) después del baño. Es importante remarcar que hasta el
S.II a.C la cena era muy simple, puesto que se tomaba el puls o pulmentum,
una especie de papilla de harina de trigo, junto a los alimentos procedentes
del campo.
Se sabe que los trabajadores del campo realizaban una pequeña merienda y,
cuando por algún motivo, se demoraba la cena se tomaba un refrigerio llamado vesperna.

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