viernes, 19 de junio de 2009

GALATEA Y POLIFEMO


En la mitología griega, Galatea (en griego antiguo Γαλατεια Galateia, ‘blanca como la leche’) es el nombre de dos personajes femeninos.

La primera es una nereida de Sicilia amada por el cíclope Polifemo. Sus padres eran Nereo y Doris. El poeta griego de Sicilia Teócrito escribió dos poemas en torno al año 275 a. C. sobre el amor de Polifemo hacia Galatea. Cuando ésta lo rechazó en favor de Acis, un pastor siciliano, un celoso Polifemo lo mató arrojándole un canto rodado. Desesperada por el dolor, Galatea transformó su sangre en el río Acis (en Sicilia). Según algunas versiones, Galatea terminó siendo madre con Polifemo de Gálata, Celto e Ilirio, dioses epónimos de los gálatas, los celtas y los irilios, respectivamente.

Se llama también Galatea a la estatua erigida por el rey de Chipre Pigmalión [cita requerida]. Al rey no le gustaban las mujeres, y vivió en soledad durante mucho tiempo. Cansado de la situación en la que estaba, empezó a esculpir una estatua de mujer con rasgos perfectos y hermosos. El rey se sentía atraído por su propia obra, y no podía dejar de pensar en su amada de marfil. En una de las grandes celebraciones en honor a la diosa Venus que se celebraba en la isla, Pigmalión suplicó a la diosa que diera vida a su amada estatua. La diosa, que estaba dispuesta a atenderlo, elevó la llama del altar del escultor tres veces más alto que la de otros altares. Pigmalión no entendió la señal y se fue a su casa muy decepcionado.

Al volver a casa, contempló la estatua durante horas. Después de mucho tiempo, el artista se levantó, y besó a la estatua. Pigmalión ya no sintió los helados labios de marfil, sino que sintió una suave y cálida piel en sus labios. Volvió a besarla, y la estatua cobró vida, enamorándose perdidamente de su creador. Venus terminó de complacer al rey concediéndole a su amada el don de la fertilidad. De esa unión nació Pafo, que dio su nombre a la isla de Pafos.

sábado, 13 de junio de 2009

EL ANTIGUO CALENDARIO ROMANO


En Roma, en tiempos de Rómulo el año constaba de 10 meses, cuatro de 31 días y seis de 30, en total 304 días.
El año comenzaba el 1 de marzo. Los meses eran: martius (31 días), aprilis (30), maius (31), junius (30), quintilis (31), sextilis (30), september (30), october (31), november (30) y december (30). Los cuatro primeros meses están dedicados a Marte, Apolo (Aperta), Júpiter (Maius) y Juno, respectivamente. Los demás se denominan según el ordinal correspondiente.

Este calendario era demasiado corto, por lo que se usó sólo hasta que Numa Pompilo (716-673 a.C.) añadió los meses de januarius, dedicado a Jano, al comienzo del año, y februarius, dedicado a Plutón (Februus) dios del infierno, al final del año. Además redujo el número de días de los meses para sumar un total de 355 días, con lo que adaptaba el calendario al ciclo lunar.

Los meses quedarían así: januarius (29 días), februarius (28), martius (31), aprilis (29), maius (31), junius (29), quintilis (31), sextilis (29), september (29), october (31), november (29) y december (29). No existen meses con un número de días par porque se consideraban de mal agüero, excepto febrero, y por esa misma razón el año tiene 355 días, en lugar de los 354 de ciclo lunar. En febrero se celebraban las februales; unas fiestas de purificación y paciguamiento de los muertos en los que se realizaban diversos sacrificios.

Como este año era demasiado corto cada dos años se añadía un mes de 22 ó 23 días (mercedinus, o mercedonius). Este mes se intercalaba entre el 23 y el 24 de febrero, y los cuatro días que quedaban de febrero se consideraban incluidos en mercedinus. Sin embargo, este cómputo era demasiado largo, ya que daba un total de 366 días y cuarto. Para evitar este desfase en el año 450 a.C. se acordó que cada ocho años se intercalara tres veces el mercedinus: la octoetérida. La octoetérida se fundamenta en los cálculos que realizó Cleostrato de Tenedos en el año 500 a.C. La intercalación, y el cómputo de los años, estaba en manos de los sacerdotes, quienes obraban, según sus intereses. Las reglas de cálculo del calendario fueron secretas hasta que Cneo Flavio las robó en el 304 a.C. El sistema era demasiado complicado y arbitrario, incluso para sus contemporáneos. En tiempos de Julio César había un desfase de tres meses entre el año civil y el astronómico, por lo que se hacía imprescindible una reforma.

La manera de contar los días era muy peculiar. El mes tenía tres fechas señaladas: las calendas, las nonas y los idus. Los días se denominaban dependiendo de los días que faltasen hasta la próxima fecha señalada. Las calendas eran el primer día del mes, las nonas eran el día 5 (excepto en marzo, mayo, julio y octubre que eran el día 7), y los idus eran el día 13 (excepto en marzo, mayo, julio y octubre que eran el día 15). Esta división procede del ciclo lunar. Teóricamente las calendas corresponden al novilunio, las nonas al cuarto creciente y los idus al plenilunio. El día anterior también se llamaba vísperas, y el anterior a las vísperas antevísperas. De esta manera el 20 de octubre era el decimotercer día antes de las calendas de noviembre. No existían semanas propiamente dichas aunque se celebraba un mercado cada ocho días, y los días entre mercados se designaban: A, B, C, D, E, F, G y H, que se sucedían correlativamente comenzando a contar con A desde el 1 de enero.

Los romanos contaban los años, en los documentos oficiales, según la serie de cónsules y emperadores (era de los Cónsules, 509 a.C.), pero la era Romana se contaba desde la creación de Roma: ab urbe condita. Fue Terencio Varrón quien estableció, definitivamente, que la fundación de Roma había tenido lugar en el año 753 a.C. No obstante hubo intentos anteriores como el de Fabio Pictor, que la estableció en el 747 a.C.; Polibio, 750 a.C.; Marco Porcio Catón, 751 a.C.; y Verrio Flaco, 752 a.C.; datos que se deben tener en cuenta a la hora de datar hechos. Tito Livio se adhiere a la fecha de Catón, aunque en ocasiones usa la de Fabio Pictor. Cicerón usa el cómputo de Varrón, que al final es el usado por Plinio, y el empleado por los historiadores modernos. Esta era comenzaba el 21 de abril, aunque normalmente se reduce al 1 de enero.


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jueves, 28 de mayo de 2009

EXPRESIONES LATINAS

Ab aeterno: Desde siempre; des­de mucho tiempo atrás; sin principio.

Ab initio: Desde el principio.

Ab ovo: Desde el huevo. Cuando se trata de narraciones, significa desde el origen o desde un momento muy remoto del suceso narrado.

Absit: Con esta voz se manifiesta el deseo de que alguna cosa esté o vaya lejos de quien habla.

Ab urbe condita: Desde la fun­dación de la ciudad (Roma).

Abusus non tollit usum: El abu­so no anula el uso.

Accessit: Segundo premio; men­ción honorífica. Castellanizado en accésit, DRAE.

A contrariis: Por los contrarios; por las cosas contrarias. El argu­mento contrariis es aquel en que se parte de dos posiciones opues­tas y se concluye de una lo contra­rio de lo que se sabe por la otra.

Addenda: Adenda; apéndice, so­bre todo de un libro. Se emplea más en femenino.

Addenda et corrigenda: Lo que debe añadirse y corregirse.

Ad hoc: Apropiado; adecuado; lo que se dice o hace sólo para un fin determinado.

Ad hominem: Contra el hombre; al hombre; a la persona. El argu­mento ad hominem se aplica a una forma de razonar en la que se in­tenta refutar o convencer al adver­sario utilizando sus propias pala­bras o hechos, en lugar de apelar a argumentos generales.

Ad honorem: Lo que se hace sin retribución alguna.

Ad infinitum: Hasta lo infinito; lo que no tiene límites.

Ad interim (a.i.): Provisionalmente; con carácter interino; entretanto.

A divinis: De las cosas divinas. Se utiliza en Derecho canónico para indicar la penalidad que consiste en la suspensión de los oficios religiosos. Un sacerdote suspendido a divinis no puede ejercer su mi­nisterio. La cesación a divinis es, según el DRAE, la «suspensión canónica de los divinos oficios en una iglesia violada».

Ad libitum: A voluntad; a elec­ción; a gusto; con libertad. La abreviación ad lib se ha populari­zado en el mundo de la moda.

Ad Maiorem Dei Gloriam (A.M.D.G): A la mayor gloria de Dios.

Ad nauseam: Hasta producir re­pugnancia (física y moral).

Ad pedem litterae: Al pie de la le­tra. Literalmente.

Ad perpetuam memoriam: Para eterna memoria.

Ad referendum: A condición de ser aprobado por la autoridad su­perior.

Ad valorem: Según el valor. Se usa, sobre todo, para indicar que una mercancía importada paga un derecho de entrada proporcio­nal a su valor.

A fortiori: Con mayor razón.

Alea iacta est: La suerte está echada.

Alias: Por otro nombre; de otro modo; mote; apodo.

Alma mater: Madre nutricia. Los escritores latinos se referían a la patria con esta expresión. Hoy se emplea para aludir a la Universi­dad. Alma mater es un sintagma femenino: la alma mater (se em­plea la delante de a tónica, en lu­gar de el, porque alma no es aquí sustantivo, sino adjetivo).

Alter ego: Otro yo. Es la persona en la que se ve un trasunto de otra.

Ante meridiem (a.m.): Antes del me­diodía.

A posteriori: Después, con pos­terioridad.

A priori: Antes; con anteriori­dad.

Ars longa, vita brevis: El arte (la ciencia) es duradero, pero la vida es breve. Esta expresión se emplea para indicar que cualquier tarea importante requiere mucho es­fuerzo y tiempo; pero la vida de quien la emprende es corta.

Ars moriendi: Arte de morir.

Aurea mediocritas: Áurea me­dianía. Con esta expresión se alu­de a los que viven felices sin gran­des ambiciones.

Aut Caesar aut nihil: O César o nada. Esta expresión sirve para ponderar la extremada ambición de alguna persona.

Ave, Caesar, morituri te salutant: Dios te guarde, César, los que van a morir te saludan. Así se expresaban los gladiadores del circo antes de emprender sus luchas.

miércoles, 27 de mayo de 2009

LARES


Los lares eran divinidades romanas hijos de la náyade Lara y el dios Mercurio cuyo origen se encuentra en los cultos etruscos a los dioses familiares.

La religión de la antigua Roma presentaba dos vertientes: por un lado, los cultos públicos o estatales y, por otro, los cultos privados o domésticos. Dentro de ésta segunda vertiente se sitúa la adoración de los llamados dii familiaris o dioses de la familia. Entre estos se encuentran los lares loci, cuya función primordial era velar por el territorio en que se encontraba la casa familiar. Tanto es así, que antes de que la propiedad privada fuese regulada por el derecho, eran los dioses lares los encargados de evitar que los extraños se adentrasen en tierras ajenas mediante, según la creencia popular, la amenaza de enfermedades que podían llegar a ser mortales.

Las familias romanas sentían una gran veneración por los lares, que representaban en forma de pequeñas estatuas. Éstas se colocaban tanto dentro como fuera de la casa en pequeños altares llamados lararia (sg. lararium), donde se realizaban ofrendas o se les rendía oración. En la casas (sg. domus), el larario solía situarse en el atrio, lo más cerca posible de la puerta principal. En el caso de los apartamentos (pl. insulae), el lararium se colocaba cerca de la cocina, aunque en una misma casa podían existir varios y no era extraño que se encontrasen en los dormitorios. Lo que era importante, sin embargo, es que no estuviesen en lugares poco transitados o escondidos, con el fin de que no fuesen ignorados u olvidados.

En los primeros tiempos romanos cada casa tenía al menos una estatuilla, más adelante surge cierta confusión entre éstas y las de los manes, almas de los antepasados muertos.

EVOLUCIÓN HISTÓRICA:

Si bien el culto a los lares ha desaparecido, todavía pueden observarse algunos vestigios en ciertas costumbres o tradiciones aparentemente cristianas.

Mientras el cristianismo fue perseguido y hasta castigado con la muerte existió una clara distinción entre éste y el mundo pagano. Con el Edicto de Milán, promulgado por Constantino I el Grande en 313 d.C., se admitió al cristianismo entre las religiones lícitas con una visión tolerante hacia el paganismo y otras formas de elección de conciencia. Pero, a partir de Teodosio I el Grande , comenzó un ataque abierto contra la antigua religión, muy arraigada aún entre el pueblo. Obligados a profesar una única religión oficial, muchas personas continuaron con sus prácticas anteriores, pero dándoles un tinte "cristiano". De esta forma el larario mantuvo su posición cercana a la puerta de entrada, pero conteniendo una imagen de Jesús, de un santo o hasta de la Virgen. Los lares urbanos fueron cambiados por los santos patronos y así por el estilo. Es un ejemplo interesante de cómo interactúan dos culturas diferentes cuando se relacionan entre sí o una de ellas desplaza a la otra.

ATENAS


Atenas (en griego Αθήνα, Athína) es la capital de Grecia y actualmente la ciudad más grande del país. La población del municipio de Atenas es de 741.512 (en 2001), pero su área metropolitana es mucho mayor y comprende una población de 3,7 millones (en 2005). Es el centro principal de la vida económica, cultural y política griega.

La historia de Atenas se extiende más de 3000 años, lo que la convierte en una de las ciudades habitadas más antiguas. Durante la época clásica de Grecia, fue una poderosa ciudad estado que tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la democracia. También fue un centro cultural donde vivieron muchos de los grandes artistas, escritores y filósofos de la Antigüedad. Estas contribuciones de Atenas al pensamiento de su época tuvieron una gran influencia en el desarrollo de Grecia, de Roma y de la cultura occidental.

Atenas es una de las ciudades más ricas en restos arqueológicos de extraordinaria importancia, de los cuales el más famoso es el Partenón en la Acrópolis. Además de construcciones de la época clásica griega, también se conservan monumentos romanos y bizantinos, así como varias construcciones modernas notables.

COLISEO, EL SIMBOLO DE UN IMPERIO.


El símbolo de todo un Imperio. Ese es el Coliseo de Roma. La muestra de todo el poder de una ciudad sobre un vasto Imperio dominado hasta los mismos límites de Oriente. El Coliseo, la admiración del mundo entero en una época gloriosa para Roma; el lugar, donde leones, cristianos, gladiadores, y juegos servían de divertimento a una sociedad ufana y sabedora de su grandeza.

Para situarnos en aquella época y rememorar tiempos de gloria, lo mejor es ir a la zona del Capitolio, al Campidoglio. Desde ese plaza, accederemos a un balcón que se asoma sobre los Foros Imperiales, el lugar donde yace todo el pasado del Imperio Romano, hoy en ruinas. Desde allí podremos divisar el Circo Máximo, el Foro Romano, el de Trajano, los Templos de Saturno y la Concordia, o el Valle del Anfiteatro con el famoso Coliseo. Desde allí, podremos perder la vista hacia años de lucha, de dominación, de fastuosidad, de grandeza, y revivir en la imaginación la sociedad que tan bien nos presentaban en películas como Gladiator.

Y de fondo, tras aquel mágico paraíso cargado de Historia, el Anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo, situado entre los cerros Palatino, Celio y Esquilino. Más de 50 metros de altura; casi 188 metros de diámetro por su lado mayor y 156 por el eje menor. Aún hoy, en ruinas, impresiona su elegancia.

Su Historia

Fue mandado construir por Vespasiano en el año 72 d.C., e inaugurado por Tito en el 80 d.C., tras celebrar una serie de fastuosas ceremonias y espectáculos que duraron 100 días. Tuvieron lugar luchas a muerte de gladiadores, peleas de animales salvajes, y la entrada fue gratuita. Casi 55.000 espectadores que entraban por 80 bocanas y que los conducían por pasillos hasta las 160 bocas de donde se llegaban a los graderíos. Este formó parte de una serie de anfiteatros que se fueron construyendo y de los que aún se conservan, aparte del romano, el del El Djem en Túnez, los de Nimes y Arles en Francia o el de Verona, al norte de Italia. Entre los siglos V y VI se prohibieron las luchas de gladiadores y de animales salvajes, y es en el siglo XIII cuando el Coliseo se convierte en fortaleza. El último espectáculo del que se tiene noticia es del año 523 bajo el rey godo Teodorico. Posteriormente el Anfiteatro, convertido en fortaleza, fue abandonado, e incluso parte de sus piedras, como la de tantos otros edificios históricos de los Foros Imperiales, se utilizaron como canteras para otros edificios más modernos. Fue a finales del siglo XIX cuando se excavó la estructura bajo la arena, y retomó la importancia que hoy día tiene.

Su estructura

El interior del Coliseo tenía un ruedo central hecho de madera cubierta de arena, y bajo el que se extendía un auténtico laberinto de pasillos divididos en varios pisos, donde se encontraban las mazmorras y las jaulas de los animales. La zona de graderíos era llamada “Cávea”, dividida en tres sectores superpuestos, más un cuarto graderío de madera para los espectadores de a pie. Cada sector estaba reservado para las diferentes clases sociales. En su parte más alta, el Coliseo tiene el “Velarium”, una gran carpa que protegía a los espectadores del sol y que eran manejados por un destacamento especial de marineros de la flota de Nápoles. El “podio” es la zona donde se sentaban el emperador y los principales miembros de la sociedad romana.

Los muros exteriores están hecho de travertino, y las columnas que en ella se ven son dóricas las del primer piso, jónicas las del segundo, y corintias las del tercero. En cada una de las arcadas que se pueden ver, había una estatua representativa de emperadores y dioses.

La Plaza del Coliseo

Antiguamente, junto al Coliseo, había una gigantesca estatua de bronce dorado de más de 35 metros de altura: el Coloso de Nerón, obra del escultor Xenodoro, que representaba al emperador, y a la que, tras fallecer éste, se le sustituyó la cabeza por la del dios Sol. Junto al Coliseo Romano y el Coloso, se podía admirar el Templo de Venus dedicado a la diosa fundadora de Roma y el Arco de Constantino.

Hoy día, por su importancia, por su arquitectura, por su elegancia, y por el lugar en la Historia que ocupó el Imperio Romano, el Coliseo ha sido designado como candidato a Nueva Maravilla del Mundo, junto a otros importantes monumentos mundiales, como el Taj Mahal, la Alhambra, Timbouctú, Petra, el Macchu Picchu, la Gran Muralla China, las Pirámides de Gizeh, la Isla de Pascua, la catedral de San Basilio, Santa Sofía en Estambul, o el castillo de Neuchswastein

jueves, 23 de abril de 2009

LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LA ANTIGUA GRECIA


Los antiguos Juegos Olímpicos tienen una tradición mitológica que se remonta, según Homero, al 1370 a.C. Sin embargo, el primer encuentro olímpico del que se conservan crónicas completas tuvo lugar el año 776 a.C. Estas competiciones atléticas se celebraron (al principio cada ocho años y, posteriormente, cada cuatro) hasta el 381 de nuestra era, año en el que fueron prohibidas las religiones paganas tras la adopción del Cristianismo como religión oficial del Imperio Romano. La última Olimpiada, la 293, se celebró el año 393.


Durante los Juegos Olímpicos se daba una tregua sagrada y nadie tenía permiso para llevar armas, se suspendían las disputas legales y se posponían las ejecuciones. Las características de este período de paz estaban registradas en el disco sagrado de Ifito, en cinco aros concéntricos y su símbolo se encontraba esculpido en Delfos (estos aros posteriormente serían adoptados como el símbolo de las Olimpiadas modernas). Para el hombre griego el deporte servía para adiestrarse físicamente y para obtener preparación militar y sólo se permitía la participación a los griegos de ascendencia pura.


Inicialmente, los Juegos consistían sólo en una carrera pero, con el tiempo, llegaron a establecerse como cinco días de competiciones. Árbitros y jugadores juraban no hacer trampas en las pruebas: Pentathlon, carreras de carros, carreras y lucha. La decadencia de los Juegos llegó con la pérdida de la independencia de los Estados Griegos y la llegada del Imperio Romano.


Desde el Renacimiento, el interés por la Grecia clásica trajo algunos intentos de resucitar los Juegos Olímpicos pero fue ya en el siglo XX cuando Pierre de Fredy, Barón de Coubertin, fundó las Olimpiadas modernas: la primera de ellas tuvo lugar en Atenas, el 25 de marzo de 1896.

miércoles, 22 de abril de 2009

ITÁLICA Y CARMONA




El pasado 14 de abril,hicimos una excursión a Carmona e Itálica en la que vimos muchas cosas,así que aqui os dejo unas fotos sobre lo que estuvimos viendo, también os invito a que lo visitéis porque merece la pena!!

jueves, 16 de abril de 2009

MITOLOGIA GRIEGA

La mitología griega está formada por un conjunto de leyendas que provienen de la religión de esta antigua civilización del Mediterráneo oriental. Los griegos, aunque no practicasen la religión, conocían estas historias, las cuales formaban parte de su acervo cultural.

Los dioses del panteón griego adoptaban figuras humanas y personificaban las fuerzas del Universo; al igual que los hombres, los dioses helenos eran impredecibles, por eso unas veces tenían un estricto sentido de la justicia y otras eran crueles y vengativos; su favor se alcanzaba por medio de los sacrificios y de piedad, pero estos procedimientos no eran siempre efectivos puesto que los dioses eran muy volubles.

La mitología griega es absolutamente compleja, llena de dioses, monstruos, guerras y dioses entrometidos. Algunos estudiosos afirman que llegó a haber hasta 30.000 divinidades en total.

Esta mitología comparte una estrecha similitud con la mitología romana, en cuanto a los nombres de varios dioses y personajes de importancia. También se relacionan en cuanto a la parte mitológica de la religión; creencias, tradiciones y todo lo ligado o referente a Mitología.

sábado, 28 de marzo de 2009

EL ORIGEN DE LOS GLADIADORES



El Origen de los Gladiadores se remonta al siglo VI antes de nuestra era cuando los milicianos etruscos (oriundos de la zona norte de la actual Italia) luchaban entre sí para honrar a los difuntos de las clases influyentes de la sociedad. El término gladiador viene del latín gladius (espada), de ahí gladiator o portador de la espada. Con la llegada de las primeras repúblicas romanas, los gladiadores ya sólo eran hombres libres que luchaban a sueldo o esclavos y ladrones, que estaban obligados a luchar. En Hispania también se realizaban este tipo de ritos hacia el 206 a.C con un Cornelius Scipion (Africanus), gladiador que obtuvo una gran popularidad al enfrentarse con otros soldados.
Con el tiempo, Roma decidió que tal ritual tradicional de origen etrúsco debía incluirse en la vida social del pueblo, convirtiéndose en un espectáculo admirado por todo el mundo. Tenía lugar en los juegos públicos (Muneras) y comenzaron a organizarse como herramienta política propagandística. El cargo político que los organizaba llegaba incluso a la ruina y todo ello para conseguir fama y prestigio entre los romanos, incluso se lanzaba a los espectadores comida, como pan, durante los espectáculos, para con ello poder ser elegido en los comicios próximos.
Los gladiadores tenían una dieta vegetariana alta en proteínas, ya que se alimentaban básicamente de cebada y otras legumbres. De esta forma conseguían engordar y tener una gran masa muscular, escudo natural que les protegía contra heridas profundas producidas durante los combates. Solían tener numerosas fracturas y heridas en los combates pero según los restos óseos que se han estudiado, presentaban buenas recuperaciones, ya que al conseguirse mucho dinero con su comercio, los mejores médicos les trataban sus lesiones. También recibían masajes y baños, como parte de su cuidado.

sábado, 21 de marzo de 2009

LA DIOSA DE LA PRIMAVERA


*Para aquellos que les guste la primavera, por fin llegó el buen tiempo!*


“Madre de las flores, ven, que has de ser festejada con juegos y regocijos”.Así invoca el poeta Ovidio a la diosa Flora el día en que se inician sus festejos. Y, aprovechando la benevolencia de la diosa, el poeta le pregunta quién es. Ella, entre otras cosas, responde:“ Gozo de una primavera eterna: el año está siempre sonriente, los árboles tienen siempre hojas, la tierra siempre pastizales.Tengo en los campos que constituyen mi dote un jardín exhuberante: el viento lo respeta, una fuente de agua cristalina lo riega. Mi marido cubrió este jardín de flores generosas y me dijo: “Tú, diosa, ostenta la soberanía de las flores”. Yo quise muchas veces contar la serie de colores y no pude; su cantidad sobrepasaba la cuenta ¿Piensas tal vez que mi soberanía se limita únicamente a las tiernas coronas? Mi poder divino afecta también a los campos de labranza. Si las mieses cuajan bien las flores, habrá trigo; si cuaja bien la flor de la viña, habrá vino; si cuajan bien las flores del olivo, el año será muy fértil. La miel es regalo mío, yo soy la que convoco a los insectos que producirán la miel a las violetas, los codesos y los tomillos blanqueantes."

EPIDAURO


A principios del siglo IV a. C., tenía lugar una fiesta panhelénica cada cuatro años en Epidauro, en el santuario de Asclepio, las Asclepeia, que combinaban pruebas gimnásticas y musicales.
El teatro fue concebido por el arquitecto y escultor Policleto el Joven que lo situó a 500 m al sudeste del santuario de Asclepio, sobre un lugar que permitió adosar el koilon (conjunto de gradas) en el flanco de la colina. Los trabajos comenzaron hacia el 330 a. C.
El teatro y el santuario fueron saqueados en 267 por los hérulos, después en 395 por los godos de Alarico I. Sin embargo, los estragos quedaron limitados. De todos los teatros antiguos, el teatro de Epidauro es el mejor conservado y está poco restaurado. La pinada con la que estaba recubierto consiguió que no fuera destruido.
Hasta principios del siglo XIX, el teatro se consideraba desparecido. Después un viajero inglés, W. Gell, reveló el plano de las ruinas. Es en este mítico lugar donde la independencia de Grecia fue proclamada en 1822

martes, 17 de marzo de 2009

LAS CATACUMBAS


Las catacumbas son los antiguos cementerios subterráneos usados durante algún tiempo por las comunidades cristianas y hebreas, sobre todo en Roma. Las catacumbas cristianas, que son las más numerosas, tuvieron sus comienzos en el siglo segundo y sus ampliaciones continuaron hasta la primera mitad del quinto.
En su origen fueron sólo lugar de sepultura. Los cristianos se reunían en ellas para celebrar los ritos de los funerales y los aniversarios de los mártires y de los difuntos.
Durante las persecuciones sirvieron, en casos excepcionales, como lugar de refugio momentáneo para la celebración de la Eucaristía. Los cristianos no las usaron como lugar para esconderse; esto es pura leyenda y una ficción en novelas y películas.
Terminadas las persecuciones, las catacumbas se convirtieron, sobre todo en tiempo del papa San Dámaso I ( 366-384), en verdaderos santuarios de los mártires, centros de devoción y de peregrinación desde todas las partes del imperio romano..
En aquel tiempo también había cementerios al aire libre en Roma, pero los cristianos, por diferentes razones, prefirieron los subterráneos. Ante todo, los cristianos rechazaban la costumbre pagana de la incineración de los cuerpos. Siguiendo el ejemplo de la sepultura de Jesús, preferían la inhumación, por un sentido de respeto hacia el cuerpo destinado un día a la resurrección de los muertos.
Este sentimiento tan vivo de los cristianos creó un problema de espacio, problema que influyó poderosamente en la ampliación de las catacumbas. Si hubiesen utilizado sólo cementerios al aire libre, dado que los cristianos no volvían a usar, normalmente, las tumbas para sucesivos entierros, el espacio disponible se habría agotado rápidamente. Las catacumbas resolvieron el problema de forma económica, práctica y segura. Como los primeros cristianos eran en su mayoría pobres, esta forma de sepultura fue decisiva.
Hubo otros motivos que llevaron a la elección de las excavaciones subterráneas. En los cristianos se vivía de un modo muy fuerte el sentido de la comunidad: deseaban encontrarse juntos también en el "sueño de la muerte". Además, estos lugares apartados permitían, especialmente durante las persecuciones, reuniones comunitarias reservadas y discretas y permitían el uso libre de los símbolos cristianos.
De acuerdo con la ley romana, que prohibía la sepultura de los difuntos dentro de los muros de la ciudad, todas las catacumbas están situadas a lo largo de las grandes vías consulares y, generalmente, en las zonas de los suburbios de aquel tiempo.

viernes, 13 de marzo de 2009

EL BANQUETE DE LOS DIOSES


Hola! el próximo mes vamos a realizar un banquete grecorromano, en el que vamos a participar todos los alumnos del curso de humanidades.
espero que todos los que lean esto me ayuden para que mis compañeros y yo hagamos una receta original, si sabeis de alguna comentad gracias!!

jueves, 12 de marzo de 2009

EL MATRIMONIO ROMANO

El matrimonio entre los romanos no era respaldado por escrito; había una ceremonia con testigos donde además era entregada la dote de la mujer (si es que tenía una). No había tampoco ningún alcalde o párroco que presenciara necesariamente la ceremonia. Era un acto privado “que ningún poder público tenía porqué sancionar”.
Sin embargo, el matrimonio tenía relación con asuntos legales, sin que la falta de un documento escrito representase un problema pues siempre se efectuaban las debidas investigaciones. Tenía relación con el patrimonio, con la legitimidad de los hijos y con la dote, sobretodo porque el divorcio era perfectamente legal, incluso frecuente (sobretodo en las clases altas, pero se sospecha también que entre la plebe; César, Cicerón, Ovidio, Claudio, se casaron tres veces). El divorcio era tan informal como el matrimonio, y bastaba con que uno de los dos cónyuges se decidiera. La mujer, tanto si ella se había separado como si había sido repudiada, se llevaba su dote; los hijos en cambio, al parecer, se quedaban con el padre. Se divorciaban y volvían a casar con mucha frecuencia, por lo que era normal ver en una casa hijos de distintas madres, además de los adoptados.
Una de las costumbres matrimoniales era la presencia de testigos como también la de los regalos de boda. “La noche de bodas se desenvolvía como una violación legal” pero habían también algunos hombres que respetaban la timidez de su mujer, solo que en tales casos la sodomizaban; igual costumbre ha sido hallada en China. El matrimonio era un medio legal de enriquecimiento (por la dote), pero era sobretodo la manera que tenían los romanos de mantener el núcleo familiar (nombre de familia). En Roma, “la monogamia reina con exclusividad”, tanto en el matrimonio como en el concubinato.
La estimación de la mujer es un tema moral, y la moral con respecto a ella tuvo un cisma más o menos en la época del emperador Augusto, cuando éste modificó ciertas leyes para que los ciudadanos se decidieran por el matrimonio; había habido una crisis de la nupcialidad (o difusión del celibato). Antes de dicho cambio moral, la mujer era una pertenencia más del jefe de la familia, al igual que los hijos, los esclavos y los libertos, claro que siempre gozó del derecho al divorcio; el matrimonio era un deber cívico más que una amistad, mientras que la nueva moral, afirmada sobretodo por los estóicos, proclamaba al matrimonio como una amistad, como la unión de dos seres que no se juntan solamente para procrear sino para vivir juntos toda una vida: “si lo que se quiere es ser un hombre de bien, sólo se puede hacer el amor para tener hijos; el estado conyugal no sirve para los placeres venéreos”.
Sin embargo, la nueva moral emparentada con el estoicismo, transformaba al ideal de pareja en un deber, donde deben evitarse las peleas y hablar bien de las respectivas mujeres. En este punto contrastan las palabras de Séneca, que considera a la mujer al igual que un amigo, con las de Cicerón, para quien la mujer es un niño grande que hay que cuidar a causa de su dote y de su noble padre”, o también como a una adolescente de por vida. Por otra parte, el marido ultrajado pronunciaba un discurso denunciando a su mujer, tal y como lo hizo Augusto con las aventuras de cama de su hija Julia, o Nerón, con el adulterio de su esposa Octavia

martes, 10 de marzo de 2009

LA MÁGIA, LA POESÍA Y LA FANTASÍA

Para los griegos la danza es la máxima expresión de sentimiento, ya sea alegría, tristeza, enojo o frustración, por lo que suelen ejecutarlas desde tiempos inmemoriales. Hoy en día los bailes tradicionales son transmitidos de generación en generación ya que la gente los disfruta en cualquier tipo de celebración.
Algunos bailes son considerados Panhelénicos, es decir, de toda Grecia, como el Kalamatianós y el Tsámikos. Sin embargo, cada región ha preservado sus propios bailes donde no todos son tan conocidos, por lo que corren el riesgo de ser olvidados por la creciente expansión de bailes de otras regiones mas grandes; afortunadamente, hay gente de edad avanzada que se preocupa por mantener vivos estos bailes enseñándolos a los mas jóvenes. A pesar de las diferentes regiones de donde surgen los distintos bailes, existe mucha similitud en todos ellos, como la forma en que se agarran las manos, la manera en que mantienen su cuerpo derecho, la formación de los bailes y los objetos que se utilizan. El círculo es una figura fundamental, ya sea cerrado o abierto, formando una cadena entrelazando los brazos, tomados de la mano o los brazos sobre los hombros. El conductor de la fila adorna los pasos del baile y le da un colorido que lo transforma de una mera repetición de pasos a una excitante ejecución. Lo más importante que hay que recordar, es que cuando alguien se levanta a bailar cualquiera que sea su clase social o su situación económica, “Es Rey mientras está bailando...”

lunes, 9 de marzo de 2009

HOMERO

Homero es el literato más famoso de la época arcaica, de la llamada Edad Oscura. Considerado el autor de dos de las obras más importantes de la Literatura Universal: la Iliada y la Odisea.
Los poemas épicos homéricos son La Ilíada y La Odisea, las dos grandes epopeyas de la antigüedad griega, poemas en que aparece una sociedad de reyes y de nobles, grandes terratenientes y poseedores de numerosos rebaños, quienes llevaban una vida de esplendor y de luchas, enfrentamientos y batallas.
Alrededor de su vida existe un halo legendario, especulándose incluso que no existió.
Sobre Homero se han vertido ríos de tinta, siendo considerado como mero recopilador de los versos que componen sus obras o el autor de los poemas.
Es difícil tomar partido por alguna de las dos opciones aunque parece que la segunda va tomando más consistencia entre los estudiosos.
Poco se sabe de su vida, incluso si era un poeta o varios, pero los griegos en mayoría lo consideraban un solo poeta, y aunque no se sabía dónde había vivido, la isla de Quíos se atribuye el haber sido su cuna.

CALENDARIO MITOLÓGICO

domingo, 8 de marzo de 2009

CODRO Y ATENEA

El segundo héroe grande de la Grecia antigua era Teseo. Para Hércules estaban los mitos de Tebas y de Argos. Para Teseo estaban los de Atenas, porque él fue uno de sus reyes, pero antes de que entremos en el mito de Teseo, hablaremos de Atenas, la más hermosa, la más rica, la ciudad más gloriosa de toda la Grecia antigua.
El mito la tiene que Codro era primer rey de Atenas. Codro no nació de nadie creció de la tierra. Codro no era ningún hombre ordinario, él era medio hombre de la cintura para arriba y serpiente de la cintura para abajo. Vivió en la cima de una colina la cual nombró Acrópolis. Atenas era como una inmensa llanura a legua y media del mar, y la Acrópolis estaba sobre una gran roca aislada entre unas colinas rocosas las cuales brindaban a la ciudad una defensa natural. Sobre la Acrópolis se encontraba el templo a la Diosa Atenea, la diosa de la ciudad. Al pie de esta roca llamada la Acrópolis, se habían formado otros pueblos que a menudo se hacían la guerra entre ellos, con el tiempo la ciudad fue creciendo, y fueron todos una misma ciudad. Según la leyenda había sido Teseo, el primer rey de Atenas, quien unificó a estos pueblos disolviendo los consejos y estableciendo un solo santuario, el Pritaneo de Atenas, en donde se reunían los senadores.
En un principio Atenas había sido gobernada por reyes, de los que se sabe muy poco, y se desconoce si realmente existieron o si solo se trató de leyendas. Una de estas leyendas es la del rey Codro, quien combatía contra los invasores dorios. Atenas era una ciudad bastante difícil de tomar y los dorios consultaron al oráculo para saber la suerte que les depararía la campaña, el Oráculo les respondió que si mataban a Codro jamás conquistarían Atenas. Los dorios, entonces, se cuidaron de no matar al rey. En una ocasión, Codro se vistió de mendigo y con una guadaña fue a molestar a una guarnición doria, los invasores le dieron muerte, y más tarde supieron que habían matado al rey, por lo que desistieron y se marcharon.
Según los ancestros la colina de la acrópolis era estructura construida por la diosa Atenea quien trajo rocas gigantes del área de Pallini. También se dice que mientras que la diosa construía la acrópolis una de las rocas resbaló de sus manos y fue así cómo la colina de Likavitos fue creada.
Atenas, durante el reinado de Codro fue llamada Cecropia, a nombre de su rey. El nombre reciente de la ciudad le fue dado por la diosa Atenea, y la historia de cómo eso sucedió es mas o menos asis:
Un día, Poseidón (dios del mar) y Atenea (diosa de la sabiduría) estaban en la acrópolis, comenzaron a discutir porque cada uno deseaba nombrar la ciudad con su propio nombre. Como de dicha pelea no salía ningún vencedor, invitaron Codro para que eligiera a uno de ellos a cambio de que el dios elegido le brindaría a él y a su pueblo un regalo divino. Si elegía el regalo de Poseidón la ciudad se llamaría Poseidonia, si elegía el de Atenea la ciudad se llamaría Atenas.
Poseidón clavó su tridente en la roca y el agua comenzó a brotar.
- Este es mi regalo para la ciudad y a su gente, agua. Dijo Poseidón.
Ahora era el turno de Atenea, la diosa levantó su lanza y la arrojó a metros del manantial de Poseidón. Un árbol nuevo creció por primera en el planeta, era un olivo.
- Y éste es mi regalo, dijo Atenea. Un árbol, que del jugo de su fruta se alimentará tu gente. Un árbol que simboliza paz. Codro contempló un tiempo largo el árbol y el manantial. Entonces se inclinó para beber del manantial un poco del agua de Poseidón. Como el agua era salada no le gustó.
- Manantiales como este tenemos en abundancia en nuestra ciudad, dijo Codro, así que elegiré el regalo de Atenea.
Cecropia fue llamada desde aquel momento Atenas en honor a la diosa, y fue amada y protegida por ella, y los atenienses honraron y adoraron a Atenea como a ninguna otra diosa o dios.
En cuanto a Poseidón, se quedó tan descontento que maldijo la ciudad con escasez de agua por el resto de su tiempo.

LAS COMIDAS DE LOS ROMANOS

Ientaculum: equivaldría a nuestro desayuno (7 u 8 h), basado en queso,
leche y pan untado con aceite, ajo y sal o remojado en vino.
A veces se tomaba miel, queso, higos, huevos, fruta fresca o seca, uva,
dátiles, olivas adobadas,...
Al desarrollarse la pastelería, se desayunaba unos bizcochos con vino de
pasas. Los niños llevaban este dulce a la escuela.
Prandium: tentempié al medio día, compuesto de pan, carne fría, verduras,
pescados, huevos y frutas. Se comía de pie, frío y muy rápido.
• Frente a estas dos comidas tan ligeras y poco alimenticias, encontramos la
comida fuerte del día llamada Cena, llevada a cabo a la hora octava o nona
del día (14 ó 15 h) después del baño. Es importante remarcar que hasta el
S.II a.C la cena era muy simple, puesto que se tomaba el puls o pulmentum,
una especie de papilla de harina de trigo, junto a los alimentos procedentes
del campo.
Se sabe que los trabajadores del campo realizaban una pequeña merienda y,
cuando por algún motivo, se demoraba la cena se tomaba un refrigerio llamado vesperna.

jueves, 5 de marzo de 2009

martes, 3 de marzo de 2009

LAS BRUJAS EN LA ANTIGUA GRECIA

Cuando se acerca Halloween, es muy apropiado hablar del tema de las brujas. En la Antigua Grecia ya existían estos personajes tan legendarios. En la Odisea ya se trataba el tema de las brujas ya que estos personajes eran contratados por la realeza para que les permitiera poder reinar por un mayor tiempo. Más tarde se hablaría de las brujas como personas que estaban en los cementerios, y se decía que eran personas que hacía rituales con los muertos.
Es curioso poder comprobar que la literatura antigua ya aparece este personaje tan singular. Según esta literatura, estas brujas podían vivir en lugares oscuros, lugares solitarios donde no tenían contacto con nadie. Todo alrededor de las brujas era un mundo oscuro y que nadie sabía con certeza donde se encontraban ni los rituales que practicaban. Muchas de esas brujas eran incluso las mismas diosas de la mitología Griega, que por algunos motivos tenían un lado oscuro y practicaban brujería
Las brujas son personajes que aparecen en muchas épocas, lugares, países y protagonizan muchas leyendas realmente extraordinarias. Todo esto puede ser buena parte de invención, pero como toda leyenda, tiene parte de realidad en lo que se cuenta en la literatura de la Antigua Grecia.

martes, 24 de febrero de 2009

EL MITO DE ARTEMIS

Esta diosa equivale en Roma a Diana, la Cazadora. Según algunas tradiciones, es hija de Démeter (diosa de la fertilidad); sin embargo es más común que se considere hermana gemela de Apolo (dios del arte y de la adivinación), y por lo tanto hija de Leto y Zeus (dios de los dioses).
Ella es la primogénita, e inmediatamente ayudó a Apolo a venir al mundo. Luego, recién nacidos, Apolo y Ártemisa que tenían grandes habilidades de cazadores, mataron a un dragón que se disponía a atacarlos. Pero, una de sus más renombradas azañas es la de asesinar, entre los dos, a los hijos de Níobe, quien había insultado a Leto. Apolo se enfrentó y acabó a los seis muchachos, mientras que Ártemisa se encargó de la seis doncellas. Famoso es también el hecho de que para salvar a su madre mataron al gigante Ticio que trataba de violarla.
Ártemisa se mantuvo eternamente virgen y joven, por lo que siempre fue un emblema de las doncellas jóvenes. Nunca conoció la dependencia a hombre. Su único placer era la caza, y debido a esto andaba siempre armada con una arco, con el que cazaba y perseguía a sus víctimas que iban desde veloces ciervos hasta humanos caídos en desgracia. Uno de sus castigos clásicos, es enviar la muerte a las mujeres que van a dar a luz. Las muertes repentinas e indoloras son también de su cosecha. Es muy propicia a la cólera y es en extremo vengativa.
Dentro de sus luchas y triunfos más destacados se pueden contar el combate contra los Gigantes, donde se enfrentó a Gratión. De igual forma, venció en combate a los monstruos Alóadas; en Arcadia, a Búfago (el devorador de bueyes); a Orión, el cazador gigante, quien habría incurrido en la cólera de la diosa, por retarla a lanzar el disco, según algunas tradiciones. En otras versiones, Orión intenta robar a una de sus compañeras, e incluso hay quienes dicen que el cazador intentó violar a la propia Ártemis. Otra de sus víctimas importantes fue Calisto, a la que mató por orden de Hera (esposa de Zeus), quien quería castigarla por haberse dejado seducir por Zeus.
Interviene en la historia de la familia de los atridas (Agamenón y Menelao), pues Agamenón al matar un ciervo, comparó su habilidad con la de la propia diosa. Ésta en respuesta, inmoviliza su flota y exige el sacrificio de Ifigenia, a quien salva en el último momento trasladándola a Táuride.
Se ha identificado a la diosa con la luna errante por las montañas, paralelamente a su hermano que era la personificación del sol. Sin embargo, no todos los cultos o mitos referentes a Ártemisa son celenes (lunares), pues en el panteón helénico era clasificada como la diosa de las bestias, e incluso ha sido objeto de cultos que incluían el sacrificio humano, como el de Táuride.
Ártemisa era la protectora de las amazonas, quienes eran cazadoras y guerreras como ella y estaban libres del yugo masculino igual que ella. (ver Las Amazonas).
Su culto se expandió por todas las regiones montañosas de Grecia como Arcadia, el territorio espartano, el monte Taigeto, Élide y Laconia entre otras. Su mayor templo se encontraba en Éfeso, donde la cazadora había asimilado a la diosa de la fecundidad asiática.

domingo, 22 de febrero de 2009

DESARROLLO DE LAS FIESTAS ROMANAS

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La principal fiesta romana (ludi máximi o ludi magni, es decir los Grandes Juegos) empezaba con una procesión tras la cual iban las imágenes de los dioses y detrás los guerreros; seguían las comparsas de bailarines (lúdii) con túnicas rojas; los hombres adultos con cascos y armaduras, los adolescentes con pieles de ovejas; después venían los músicos: el colegio de flautistas o collegium tibicínium era tan antiguo como el de los saliares (en latín, salii (sacerdotes del dios Marte o 'saltadores danzantes'), pero tenía una consideración inferior.
Esta fiesta se celebraba en otoño, al regreso de las tropas en campaña, y era una fiesta para celebrar la victoria.
En el carnaval popular (fériae o saturae) se usaban máscaras. La música se hacía con flautas (tibias). En las fiestas se celebraban combates y carreras de carros. Los vencedores recibían una palma como corona lo cual era considerado un gran honor, y un romano se enterraba siempre con las palmas o coronas ganadas.
También destacaba entre las diversas fiestas la de los manes, dedicada a los muertos. Todas las fiestas tenían un desarrollo similar, cada una con sus particularidades. Importante fiesta también eran las Saturnales (En honor a Saturno) en la cual los amos servían a sus esclavos por un día completo, como si los papeles se hubiesen invertido.

viernes, 20 de febrero de 2009

EL CALENDARIO GRIEGO

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El calendario griego se asimiló al año lunar, al cabo del cual la posición astronómica volvía al mismo punto del Zodiaco, aproximadamente, pues a la suma de los 12 meses lunares le faltaban 10 días para cumplir la vuelta anual, lo que se completó haciendo el agregado de ese déficit cada dos años. El año inicia en el estío, cuando termina la recolección de los cereales y la vendimia. Como mes primero figura Pyanopsion. (octubre), pródigo en días festivos. Los demás meses, con su significación, son: Maimakterion, (noviembre), carente de fiestas notables; Poseidon, (diciembre), propicio a la fistas de mujeres, con danzas y cantos que significaban el retorno de la diosa de la fertilidad; Gamelion, (enero), mes de las fiestas conmemorativas del mosto y de cierto carácter nupcial al conmemorar el matrimonio de Zeus y Hera; Anthesterion, (febrero), propicio para beber el vino; Elaphebolion, (marzo), mes de las fiestas populares denominadas las grandes Dionisiacas; Munychion, (abril), de las fiestas délficas dedicadas a Apolo, las cuales marcaban el comienzo anual de las expediciones marítimas; Thargelion, (mayo), mes de ofrendas y purificación de los templos; Sgirophorion, (junio), una especie de paréntesis entre tantas fiestas; Hecatombeon, (julio), toma su nombre de la hectombe ritual de cien cabezas de ganado que servían para reanudar las fiestas, entre las cuales se contaban las “panataneas”, célebres por los concursos de música, atletismo, equitación y carreras de antorchas, celebraciones que finalizaban con una procesión al templo de Atenea; Metageinion, (agosto), dedicado a estimular la amistad y las buenas relaciones ciudadanas; Bedromion, (septiembre), dedicado a la renovación anual de los grandes misterios, como el de la inmortalidad del alma.

La amplia sucesión de días festivos en el calendario griego, a tan diversos niveles culturales de interpretación, dice el historiador Luis Bonilla en sus anotaciones, “no se habían institucionalizado para otorgar el simple descanso, necesario al trabajador como a las bestias, sino con el fin de dar sentido a la vida, promover la alegría, la felicidad y la convivencia ciudadanas, dentro de un marco ético y estético que los griegos denominaron lo bello y lo bueno”.

DaMas y CabAlleRos, BienveNidos a NueStro Blog!

espero que os guste,os divirtais y que encontreis mucha información en este blog,vais
a encontrar todo tipo de información sobre la cultura clásica, como de gastronomía
cultura, fiestas... espero que os guste un saludo!